oOoh my heart
bleeds about it,
bleeds about it. ♪
La primera vez que lo vi no lo podía creer. Era rica la canción de los Thieves, pero al ver el clip mi amor se intensificó, sificó, sificó, y anduve un par de días viendo escenas cortadas, repetidas, scratch-rebobinadas hasta en mi propia y poco estética vida. Difícil no atraparse con los trazos de historia sueca -deamorsetentera-, completar los instersticios y tergiversar la fábula.
Inquietante conjunción de etapas en la chica. Qué descaro el par de rucios rebeldecirijillos. Qué chucha los besos. Y la repetición de caracteres: poses parcas pero shudderms pero en exceso expresivas, iluminaciones y esos malditos tópicos adolescentes que me abruman hondamente. El desborde que siento es como el que aparece literalizado en la escena acuosa de Human/Carpark North/Martin de Thurah: camarín, niño calvo sentado, terrible pegado, mientras el chorro de agua chorrea en chorradas explosivas desde una impasible botella.
En fin, me atrapo y paso mil rollos y la cuestión es una película de lo más antUigua de la que, básicamente, sacaron unas escenas y las re-editaron, yuxtaposificaron, montajepusijieron y acoplaron, ¡y lo contaron tan bien! Me parece un gesto maestro. Como para tratar de emularlo (mulamente, claro).
Como quedé más rayá que discodevinilo supeditado al brusco vaivén golpeteado del dj-tacto, bajé la película esa vez. Creo que hasta los subtítulos, pero después pecé colapsó y la tuve que borrar y no pude. ¿La veo o no la veo? ¿Privilegio el origen? O sigo con la emoción del animé y chao carlo manga (carlo magno).
Qué más puedo decir.
"Los suecos lo hicieron otra vez"
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