domingo, 20 de mayo de 2012

Pehrro shiggo

¡Miiiiren! Miren esta preciosura:



Awwwrrrrwrrrrrrr.

          Les cuento que ella es uno de los grandes amores de mi vida. Actualización del mito de su fantástico nacimiento es una razón de que se las presente ahora. A ella y sus encantos. ¡Ay! Si es tan bella. Ella. Y como además tengo esa costumbre de saludarporsucumpleañosagentesecadelatitudesremotas, bueno: doble motivo entonces para dedicarle esta entrada, porque esta chiquilla barcelonesca es mi peliculasta favorita del futuro. Pa que sepan.
          Y se preparen para ella.

          Rayos, mi Maríaelvira. Acabo de recordar que tal vez pudo ser el 18. Llegué tarde, como siempre. Pero piggo, el mes entero es tuyo. El mes del mar, de la Covadonga... del océano de ruido que ahora nos separa (qué shuloww!) (Todo lo que es recordar y atraer tus modismos célebres, en este texto que es para ti).  
          Casi intactos en mi mente los (buenos) tiempos en que todos celebrábamos tu existencia en esa casa bella; dispuestos espontáneaperoelegantemente en tus espacios a modo de cuadro o portada de una serie muy distinguida, escuchando jazz y bebiendo vino (le estoy poniendo, o quizás no). La Jesu nunca se olvida de tu hummus. Yo nunca me olvido de estas cosas: queque con madera, pebre mutante y rechonchito clímax, la cercanía con el suelo, el Viggo, la alfombra, el Rosito haciendo un solo de pandero. Tu verde pandero, el gran diapasón, la fantasía árabe de schonnie, el unplugged, nuestras guitarras que combinaban, la paltaaaa, ¡oh!, la palta. Tus delicadas obras de migas sobre tela (o sobre platillo de la danu azul), el té sublime, nuestros ensayos, nuestra banda, nuestra hada pelirroja daniela. Tu tesis, tu patita coja, el lugar de las arañas y la invocación al viento. La sensación sublime en el precipiciocastillo escuchando oceanofnoise y danzando las tres. El emepetrés. The Cure. Las niñas-dinosaurio al mando de la mando. Lina. Y de la guitarra blanquita. Oh please please please. Yeah yeah yeahs. Let me Let me Letmí. ¡Trains! con sonidos de palta de fondo. La oficina de dr. House, fuegodeoriente y balloones regalados a los transeúntes. Tu carta de despedida, contenedora de palabras sabias que ahora son un decreto para mí. El momento crucial que marcó el inicio -almenosparamí- de nuestra camaraderíaconfianza, sellado con esta canción:



          Es demasiado insoportable tenerte lejos de mí; pero sigo esperando que la Pangea sea de nuevo para poder así tomar un autobús amarillo (¿o naranjo?) hasta tu casa, trazando el recorrido aprendido casi de memoria. Era como un irse de un mundo para entrar en otro. Lluvias de takks por esas tardes intemporales y por la constante invitación a soñar, aunque más a vivir. Deseo que tengas un gran año, y que tu cumple siga siendo una ocasión tremenda en tus nuevas tierras, como solía serlo aquí. Te extraño mucho, pero sé que te tengo y que seguiremos siendo. Después.
          Por ahora solo quiero que sepas que ese precioso tiempo compartido (que ahora recreo con estallidos de imágenes y canciones), sin importar cuánto haya durado, fue y será siempre uno de los mejores de mi pehrruna vida. Sé también que formo parte de tus recuerdos; y créemecuandotedigo que es un honor estar allí, entre las geografías de tu fantástica mente.

You're a wonder,
wonder.
         
Me despido de ti.
Y ensaya, ensaya. Porque imagino que pronto estarás aquí y seremos el rock otra vez.
¡Abrazos across the sea!

1 comentario:

  1. I get shudderrmsssms.

    El emepetrés es ahora y siempre una lista en mi ipod que se llama Nacha. Estás todo el tiempo. Tengo canciones, vamos a tocar. Te amo te amo te amo, labios mordisqueables.

    ResponderEliminar